En esta semana, que se cerrará el sábado 21 con la Noche de los libros y el International Bookcrossing Day, la lista de libros viajeros de Prima Littera se incrementa con Rayuela, de Julio Cortázar (1914-1984), Maktub, de Paulo Coelho (1947) y Los crímenes de la calle Morgue, de Edgard Allan Poe (1809-1849).

Rayuela ha sido considerada por la crítica como una novela iniciática que irrumpe en el panorama literario de los años sesenta del pasado siglo con una propuesta radicalmente novedosa. Su lectura, jugueteando con la premisa de que cada libro es muchos libros, admite dos itinerarios, el que se inicia en el capítulo 1 y termina en el 56, y el propuesto por Cortázar, que arranca en el capítulo 73 y deambula delante y atrás por los 155 capítulos del texto.

Paulo Coelho es uno de los escritores asiduos en la parte alta de las listas de libros más vendidos. En esta ocasión, el libro viajero del autor brasileño es Maktub, una selección de artículos que Coelho publicó en el diario Folha de Sao Paulo entre 1993 y 1994. En palabras del propio autor, Maktub “no es un libro de consejos, sino un intercambio de experiencias”.

20180416_maktub

De Edgar Allan Poe hemos escogido para esta semana especial uno de sus relatos más famosos y alabados: Los crímenes de la calle Morgue. Con esta historia, Poe inicia la serie de cuentos analíticos que tanta influencia han tenido en el desarrollo de la novela negra y el relato detectivesco.

20180416_los_crimenes_de_la_calle_morgue

Los tres libros los hemos liberado en el punto bookcrossing del Centro Cultural Federico García Lorca, de Rivas Vaciamadrid. Bookcrossing es una red social pone libros a disposición de cualquier persona en prácticamente todo el mundo. En la terminología de la red, los libros son liberados para que comiencen un nuevo viaje. Las personas que encuentran los libros pueden hacer anotaciones en la bitácora de cada volumen a través del portal de Bookcrossing-Spain o del portal principal de la red bookcrossing. El acceso a la información del libro y a la bitácora de comentarios es directo, sin que sea necesario registro alguno. Una vez leídos, es obligatorio volver a liberar los libros para que otras personas disfruten con su lectura.